Assim falou a filha do último Rei da Itália

ESTELA ALBARAZ
Actualizado: 20/12/2013 19:34 horas

María Gabriela de Saboya

Aunque reside en Ginebra, guarda grandes recuerdos de nuestro país, donde venía por temporadas desde Portugal. La que fue conocida como el primer gran amor del Rey Don Juan Carlos, habla con LOC del paso del tiempo, de sus recuerdos con el monarca y su actual relación, de su pasión por la historia y de la fundación que lleva su nombre. María Gabriela de Saboya (73 años) se sincera.
¿Por qué decide crear su fundación?Era un ideal que ya tenía mi padre, que quería crear un museo de la historia de la dinastía Saboya, pero al enfermar no pudo hacerlo. Cuando muere, retomo yo la idea y creo la Fundación María Gabriela de Saboya, es pequeña y con sede en Ginebra. Compré a una de mis hermanas su parte de la herencia, para ampliar la fundación. Tengo grabados, alrededor de 11.000 libros, cuadros, cartas y un fondo fotográfico. Yo colaboro benéficamente prestando muchos objetos de la fundación para otros museos. También me ocupé durante mucho tiempo de los padres de niños operados de corazón y, actualmente, pertenezco a la Orden de Malta. ¿En qué le ha marcado el apellido Saboya? Es algo con lo que nací, pero por supuesto que me acuerdo de los momentos duros, como cuando nos fuimos de Italia a Suiza durante la guerra donde los alemanes nos perseguían porque querían coger a mi madre y a mi hermano. También ha habido bonitos momentos, pero aunque era muy niña me acuerdo de todo. Soy una mujer muy positiva y muy alegre, me encanta viajar y aprender. Ahora estoy estudiando la guerra entre Espana y Francia, ya que me han pedido participar el dia 28 en una conferencia en Torino. Habla un perfecto español, ¿fue porque vivió en España? No exactamente, fue porque he vivido en Portugal, donde pasé mi infancia y adolescencia, pero cada año iba a Madrid a pasar mis exámenes. Era el único lugar donde se encontraba la escuela italiana que existía en la época. ¿Dónde conoce al Rey Juan Carlos? Nos conocimos en Portugal, donde estábamos todas las familias exiliadas. ¿Se ha dicho que usted fue el primer gran amor del Rey Juan Carlos?Fue un amor de juventud, donde hubo una bonita amistad. Actualmente continuamos siendo amigos. ¿Le ha llamado en estos momentos tan complicados de salud, para ver como se encuentra? Sí, por supuesto que hemos hablado. Él está sufriendo mucho por todas estas operaciones, y por todo lo que está ocurriendo. Espero que se recupere, le tengo mucho cariño. En cuanto a vernos, desde hace unos años hemos coincidido poco, porque yo dejé de ir a cacerías que era por lo que yo viajaba antes mucho a España. ¿Qué recuerdos guarda de él? Era un chico muy alegre, recuerdo las vacaciones donde montábamos a caballo, íbamos a cacerías del zorro con la condesa de Barcelona… Le encantaba la vela, nos encontrábamos en las playas de Estoril y Cascais. Guardo unos recuerdos muy bonitos. ¿Se hubiera visto usted como reina de España? No, para nada, no me gusta ser reina, es un trabajo enorme, con gran responsabilidad, y para mí es como estar en una cárcel. Yo soy muy independiente y no hubiera podido aguantar. Lo he visto con mis padres y con mi abuela, la reina Elizabeth de Bélgica. Es un trabajo duro y una representación perpetua, las 24 horas. Tiene que ser una vocación. ¿Qué opina usted de la crisis de la Monarquía española? ¿Sabe que la Infanta Cristina está vivendo en Ginebra? ¿La ha visto? No sigo estos escándalos. No sé por qué ha venido a Ginebra, quizá hubiera sido mejor algún otro destino, como Londres. No la he visto desde que vive aquí. De todas formas con la que más relación he mantenido es con la Infanta Elena, es muy simpática y la que más se parece a su padre. ¿Cree que las monarquías van a desaparecer?Puede ser, hay gente que piensa que están obsoletas, pero la ventaja de la monarquía es que no pertenecen a ningún partido. A mí la política me interesa mucho menos que la Historia. ¿Tiene una casa en Ibiza?Sí, me encanta, pero con la edad vengo menos, estoy tratando de venderla, aunque sé que no es la mejor época. Es una casa con unas maravillosas vistas, tiene 32 hectáreas y es una pena no aprovecharla, ya que vengo una vez al año. Tiene una gran amistad con el príncipe Alberto de Mónaco… Sí, por supuesto, pero a quien más conocía era a sus padres; adoraba a la princesa Grace, me invitaba siempre al sur de Francia, asistíamos a conciertos y cenas… Guardo un bonito recuerdo. En cuanto al príncipe Alberto, colaboro con su fundación siempre que puedo. ¿Qué ha pasado con las joyas de su familia, se subastaron? Las joyas de mi familia, de mi bisabuela, la reina Margarita, están en el banco de Italia, no me dejan ni verlas, ni hacer fotos ni exponerlas. ¿Por qué motivo?Pues es así, me han dado un no rotundo, sin explicar nada, así son los italianos. Además no quieren decir que son nuestras joyas. Es una pena no poder ni exponerlas. ¿Viaja mucho a Italia?Por su puesto, voy a Roma, Torino… Lo que ocurre es que habitualmente vivo en Ginebra, donde también está mi hija y mis nietos. También es escritora, acaba de publicar un libro ¿verdad? He publicado varios libros, sobre la historia de mi familia y las joyas, sobre la vida de corte, sobre el apocalipsis de san Juan. ¿Y es cierto que le gusta la jardinería?Pues sí, es uno de mis hobbies, cada vez que voy a algún lugar, compro semillas, me fascina cuidar el jardín. Además, tengo cinco perros.

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